jueves, 25 de julio de 2013

[Des]motivación.

He estado bastantes días sin escribir, no por falta de tiempo, sino de motivación. Ya son varias personas las que han venido a decirme que no alcanzaré mi sueño, porque no me estoy esforzando lo suficiente. Y todo porque, hace algún tiempo, me preguntaron "¿A cuántos concursos de escritura te has presentado en tu vida?". Yo respondí "A tres". Por lo visto, a todo el mundo le pareció poca la cantidad. Dije que no había ganado ninguno, y me dijeron que era porque mis historias las hago sin pensar. Eso me dolió, pues siempre he puesto el alma en cada una de mis historias, me he roto la cabeza, intentando escribir de la mejor manera posible. Y vienen a decirme que escribo sin pensar, cuando ellos hablan sin saber. Ya estoy un poco harta, no sé exactamente de qué, ni de quiénes, pero es así como me siento. Me hacen daño, se dan cuenta, y continúan hiriendo. ¿Tan divertido es? Me canso de escuchar siempre la misma mierda. No saben nada de mis sueños, ni del esfuerzo que pongo para alcanzarlos, ni de mí. La escritura, más que uno de mis sueños, es mi manera de vivir. Las letras son como mi oxígeno, y si no escribo, me asfixio. Nadie lo entiende, tal vez nadie me entienda a mí. Llevo escribiendo desde los diez años, porque desde edad siento que sólo las hojas en blanco pueden entenderme. ¿Por qué muchos se empeñan en alejarme de la escritura, diciéndome tonterías? No lo entiendo. Lo peor es que siempre soy yo la que acaba comiéndose la cabeza, bebiéndose las lágrimas, pensando que tal vez tengan razón y yo no me dé cuenta. No sé quién tiene la razón, pero, por favor, dejadme seguir luchando por esto, que ya no sé ni lo que es. Dejadme escribir, aunque "escriba sin pensar". ¿Cuándo entenderán que no es una afición, sino una necesidad? Nada va a lograr alejarme de las letras, prácticamente he crecido junto a ellas. Podrán herirme, pero no derrumbarme. Y si me derrumban, no me quedaré en el suelo.

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